Aun el sol bien alto esta en el cielo, y yo te observo tan bella como el primer día que nos conocimos en aquella discoteca. La canción de moda sonando se fondo, gente bailando en la pista, yo en la barra tomando un combinado de cuyo nombre gracias al largo caminar de los años he olvidado y de repente como aparecida de algún rincón de mis más dulces de mis mejores sueños ahí estabas tú, rodeada de hombre que se querían acercar y con los que jugabas sin ninguna dificultad, haciéndoles creer que te podían engatusar.
Ese pelo rubio, ondulado, con el que jugabas entre tus manos, una blusa negra que dejaba ver algunos de tus encantos pero más dejaba a la imaginación y unos pantalones blancos, contoneándote al son de las cambiantes canciones. "¡Búa!... otra buscona mas" pensaba para mí, pero sin embargo no podía apartar la mirada, era como un aro de magnetismo te rodeara, la sombra de un riesgo que sin palabras para poder describir. Algo capto tu atención, te girantes y te dirigiste hacia la barra. "Un Jack Daniel" le gritaste al camarero, y mirándome me dijisteis "¿qué pasa?, ¿el mejor chico del local no va a salir a bailar?" "Emmm..." me tome un segundo para responder pues no me podía creer que te dirigieras a mí de esa manera "la verdad es que me iba ya, además, te veo bien acompañada" "¿Bien acompañada? JAAA por ellos no me hagas reír, Me llamo Gabrielle" "Paul encantado" dos besos siguieron a las presentaciones, simplemente por educación, aunque el simple tacto de su rostro en mi piel me acelero el corazón Salimos del local hablando de cualquier cosa sin importancia alejándonos cada vez mas de cualquier lugar donde la gente nos pudiera mirar, momento en el cual y sin previo aviso tus ojos almendrados se clavaron en los míos un instante, te acercases aun más, y me susurrases al oído "No sé que me has dado, el alba se acerca, ya es tarde debo irme, pero si en verdad quieres volverme a ver, en la barra te esperare" y con un simple beso en el cuello te despedisteis consiguiendo que perdiera la noción del tiempo.
Y así me dejaste viendo como se desvanecía tu figura en una fina neblina, antes de llegar las luces del día, sin comprender muy bien lo que había pasado pero con la seguridad de que a la noche siguiente te tendría que volver a encontrar, aunque algo en mi interior me alertaba no lo podía evitar esa misma noche volvería a aquella barra de bar
jueves 15 de marzo de 2007
Sueños
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1 comentarios:
Bueno cielo ya no bebo Jack Daniels ahora me van las cosas un pelin más fuertes ;)
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